A: A Sean, mi compañero de trabajo

Porque sin él, este mes hubiera sido un infierno

Mi compañero de trabajo llevaba apenas un mes como padre de su primera hija cuando empezó el confinamiento. Hemos compartido angustias, alegrías y, sobre todo, risas. Muchas risas.

Sean es mi compañero de trabajo. Es diplomático y este es su primer puesto fuera de Holanda. Llevaba apenas 6 meses en España y solo 1 mes en el papel como padre de su primera hija cuando empezó el confinamiento. 

Desde ese momento nuestro trabajo se disparó. De un trabajo normal pasamos a 15 horas al día, 7 días de la semana. Durante un mes, no paramos. Ni un día. 

Él era, y sigue siendo, mi roca profesional en estos tiempos revueltos. Hablaba más con él que con mi pareja en las primeras semanas del confinamiento. Compartíamos angustias, alegrías y, sobre todo, risas. Muchas risas. 

Si no fuera por él, este último mes hubiera sido un infierno. Y quiero darle las gracias.

Hannah

Madrid