A: A todas las personas que ponen la vida en el centro

Porque me han cuidado ahora y siempre y sin ellas no se mueve el mundo

Gracias, siempre, a todas las que han puesto y ponen la vida en el centro, a los trabajadores y trabajadoras invisibilizadas que, mediante los cuidados han sostenido el planeta y ahora más que nunca, dependemos de su oficio (cuidadores de personas mayores, temporeras, personal de atención médica y servicios sociales, personal de limpieza, cajeras de supermercados, empleadas del hogar, transportistas, tele-operadoras y un largo etcétera. Continuaremos luchando por vuestros / nuestros derechos, porque sin vosotras no se mueve el mundo!

Gracias, también, al resto de trabajo no remunerado que en estos días han germinado para crear redes de cuidados antirracistas, redes de apoyo mutuo vecinales en cada pueblo y cada barrio, experiencias de solidaridad espontánea en cada edificio, cuidados domésticos en cada hogar.

Frente a los discursos de odio y la propagación del miedo, reivindicamos la importancia del trabajo reproductivo, aquel que de diferentes formas, nos salvará siempre.

Claudia Durà

Benimámet (Valencia)