A: A Isabel, mi máma

Por ser la que escucha, anima, ríe, comparte

En este tiempo recopilo sus recetas, siempre quise hacerlo y es el momento, me encanta escuchar los audios en que lo explica.

Al levantarse manda el diario mensaje al grupo con los buenos días y la pregunta para saber cómo estamos todes. Llama todas las noches, después de mis trabajos y las múltiples clases online de baile. Ella sabe cuándo termino.

Es de noche, me llama, la llamo. «Justo estaba pensando ti», tantas veces nos pasa esto.  Me cuenta qué hizo de comer y hasta los tuper que me está guardando, quién sabe para cuándo. Me pregunta «¿qué tal hija? Ya hablé con tus hermanas hoy, pero contigo más, que estás tan sola». «Mamá hoy echan una peli clásica en blanco y negro, la podemos ver. No salgas todo los días máma, ya sé que esto es un rollo pero ten cuidado».

Lleva dos días de anhelo. Se lo noto en la voz. Para mañana le pido la receta de sus migas. En este tiempo recopilo sus recetas, siempre quise hacerlo y es el momento, me encanta escuchar los audios en que lo explica. «¿Máma como está pápa?» «Bien, estamos bien, yo creo que el corona este ya lo pasamos, cuando tosía tanto».

Una vez más es ella la que escucha, anima, ríe, comparte, acompaña, regala, emociona, ama y llama. Ay, cuántas veces grité en este silencio confinado «que no te pase nada, que no os pase». La quiero, les quiero tanto.

Cristina

Madrid