A: A Julián, a mis amigas y a mi familia

Por ser incondicionales ante todas las situaciones

He descubierto que tengo vecinos en esas ventanas que siempre se veían solitarias. Me he pasado horas colgada al teléfono con esa amiga con la que cuesta encontrar un rato tranquilo. Y mi abuela, estando en una residencia sin saber muy bien qué pasa, nos demuestra que es una campeona.

Viajé a Madrid, como tantas veces por mi trabajo. Pero no era como siempre, la gente estaba nerviosa, se empezaban a asaltar los supermercados, mis clientes no querían viajar… habíamos escuchado ya mucho la palabra coronavirus, pero hasta esos días no fui realmente consciente de lo grave que era. Me mandaron quedarme en cuarentena 14 días a mi vuelta y lo primero que pensé fue… 14 días sin salir de casa???? pero si yo no me encuentro mal!!!

A los dos días todo cambió, ya que por el estado de alarma mi situación pasó a ser la misma que para casi todos los demás. Nada de salir: cambiar el finde opcional de quedarse tirado en el sofá por el confinamiento “obligado” por el bien de uno mismo y del resto.

La verdad es que llevamos ya muchos días pero me siento bien. Creo que la clave es estar ocupada. Yo tengo la suerte de que puedo seguir teletrabajando y que estoy pasando esto acompañada, pero también he aprovechado para hacer lo que el ritmo del día a día no nos permite: limpiezas a fondo, leer, cocinar tranquila, hacer más ejercicio…y es que siempre siempre hay cosas que hacer. Aunque sea no hacer nada. 😉

He descubierto que tengo vecinos en esas ventanas que siempre se veían solitarias; vecinos que cada día te ofrecen su sonrisa por 5 minutos, que al igual que nosotros salen a aplaudir cada día y ponen música animada para sacarnos a todos un par de bailes. Me he pasado horas colgada al teléfono con esa amiga con la que cuesta encontrar un rato tranquilo para hablar de todo. He aprendido que aunque no podamos quedar en persona con quienes queremos, es genial estar esperando la hora del skype con la familia o la “cañaskype” con los amigos. Te hace darte cuenta, por si aún no lo tenías del todo claro, de que no tenemos nada de lo que quejarnos y de lo afortunados que somos, cuando mucha otra gente lo está pasando tan mal estos días.

Agradezco a Julián ( 36 años) mi acompañante las 24 hr, en Esplugues de Llobregat (Barcelona). A mis amigas, incondicionales ante todas las situaciones, sus audios, sus vídeos, las fotos de sus niños y en definitiva las risas juntas: Paula, Eva, Alicia, Silvia, Raquel, Olalla, Angela, Laura. Y a mi familia, a tod@s y a cada uno, sobre todo a mi abuela que estando en una residencia sin saber muy bien qué pasa nos demuestra que es una campeona!!

Clara

Esplugues de Llobregat (Cataluña)