A: A mi amigo Javi

Por recordarnos siempre lo que nos une

En el grupo de whatsapp que compartimos, a medida que la crisis avanzaba, estábamos más irascibles, teníamos menos paciencia, y un par de personas decidieron salirse. Javicho, desde el cariño, nos recordó por qué somos amig@s y cuánto nos queremos a pesar de nuestras diferencias.

En los últimos tiempos la gente ha empezado a tener reacciones más drásticas, a enfadarse más. Supongo que viene por el miedo y la incertidumbre que tod@s compartimos. En mi grupo de amig@s, por ejemplo, hay personas de todas las ideologías y siempre hemos sabido debatir y discutir, respetándonos mucho unas a otras. Cuando empezó todo esto, el grupo de whatsapp que compartimos se llenó de humor y de buen rollo espontáneamente. Pero poco a poco, a medida que la crisis avanzaba, se fue notando un cambio en nuestro estado de ánimo. Estábamos más irascibles, teníamos menos paciencia con cosas que enviaban los demás… El grupo estaba a punto de saltar en pedazos, incluso hubo un par de personas que se sintieron tan afectadas que decidieron salirse, y eso nos afectó mucho a tod@s.

Javicho es un ser de luz y buen rollo, un ejemplo de positividad. Su reacción fue llamarnos al orden desde el cariño 🙂 Trajo a la gente de vuelta al grupo y nos envió una parrafada recordándonos por qué somos amig@s y cuánto nos queremos a pesar de nuestras diferencias. Habló de que cada una de nosotras está pasando por momentos difíciles, con la preocupación por nuestros seres queridos, la angustia de no poder hacer nada, la incertidumbre sobre el futuro… Y nos dijo que no podemos dejar que eso pase por encima del cariño que nos tenemos.

Para mí fue una inspiración leerle, porque soy una persona bastante impulsiva y vehemente. Desde ese momento empecé a intentar tomármelo con más calma cuando me llega algún mensaje que me pone furiosa. Me recuerdo que esa persona comparte el mismo miedo que yo, pero lo gestiona de manera diferente, y si respondo, trato de hacerlo desde el cariño y con cuidado. No siempre lo consigo, a veces se me escapa el genio o me sale la fibra guerrillera, pero después pienso en el ejemplo de Javicho y me hago el recordatorio, así que poco a poco iré mejorando.

Ojalá más personas como Javi, al menos una en cada grupo de Whatsapp, y en cada familia, porque aunque parezca absurdo a veces nos hace falta que alguien nos recuerde lo que nos une.

A Coruña (Galicia)