A: A Inés y Olivia, mis sobrinas

Por las cartas con dibujos

Abrí el sobre. Dentro estaba el dibujo que habíamos imaginado juntas Inés y yo y una carta de Olivia llena de frases sencillas pero importantes. Como solo una niña puede expresarlo... Lo esencial, lo que de verdad importa.

Cuando empezó el confinamiento yo estaba a punto de cerrar las maletas para volar al norte de Europa y celebrar el cumpleaños de mi sobrina mayor. Nos quedamos sin tarta, pero celebramos como pudimos a través de un skype multitudinario. Entonces la pequeña me preguntó si para su cumpleaños, en mayo, podría estar. Le dije que esperaba que sí (ingenua de mí… se impuso el deseo).

Desde entonces hemos ajustado nuestra ya de por sí habitual relación a distancia, a este período incierto. No nos pesa vernos por una pantalla, nos pesa no poder planear cuándo podremos abrazarnos.

A lo largo de estas semanas hemos subido y bajado por la montaña rusa emocional. Los días malos nos damos un breve parte de cómo estamos. Los días buenos nos disfrazamos o hacemos como el otro día, una sesión de dibujo a distancia. ¿Eso se puede? ¡Desde luego! Inés desplegó papel y rotuladores, imaginamos juntas unos seres con pelos de colores. Fuimos inventando sus nombres, decidimos cómo se movían (sin pies… todo un reto), Inés los dibujó y quedaron listos para salir pululando de la hoja si se lo proponían.

Hace dos días bajé a hacer la compra y tirar la basura. Cuando volví me fijé que tenía algo en el buzón. Un sobre enorme lleno de pegatinas de cocodrilos, corazones y alguna que otra llama andina. Mi nombre y mi dirección ocupaban de lado a lado el sobre y estaban escritos con esa letra de quien se esmera en sus primeras caligrafías.

Subí a casa, me lavé las manos, desinfecté todo lo necesario y lo abrí. Dentro estaba el dibujo que habíamos imaginado juntas Inés y yo y una carta de Olivia llena de frases sencillas pero importantes. Como solo una niña puede expresarlo… Lo esencial, lo que de verdad importa.

Lloré y reí a la vez durante varios minutos. (¿Eso se puede? Sí, también se puede) Y me sentí arropada, esperanzada, cuidada y agradecida. Gracias a Inés, a Olivia y a todas las niñas y niños que nos recargan las energías siempre con su creatividad y su amor.

María

Holanda