A: Al personal de la residencia de mi madre

Por el esfuerzo que día a día llevan a cabo

Al personal y residentes de la Residencia Divina Pastora de Vilagarcía, donde está mi madre, nunca podré agradecerles el esfuerzo que día a día llevan a cabo, así como mantenernos informados en cada momento y realizar videollamadas para poder hablar con ella.

Al principio de esta pandemia creo que no fui muy consciente de su gravedad, quizás porque lo veía muy lejano y la perspectiva nos cambia cuando la tenemos cerca (gran error).

Me considero una persona fuerte y optimista, pero a medida que fueron pasando los días se empezó a apoderar de mí una sensación de impotencia y desánimo al ver lo terrible o lo cruel de la situación. Ver la gran tragedia que día a día sufrimos, sobre todo el personal sanitario, que después de años de recortes, se tienen que enfrentar a la situación más trágica de nuestra historia reciente. Ver cómo la generación que levantó este país fueron abandonados en las residencias donde deberían de ser cuidados, después de los grandes sacrificios que hicieron a lo largo de sus vidas para que este país saliera adelante, utilizados como mercancías para hacer grandes negocios.

Como en toda tragedia siempre hay partes buenas. Para mí fue el conocer el resultado negativo del Covid 19 del personal y residentes de la Residencia Divina Pastora de Vilagarcía donde está mi madre. Nunca podré agradecerles el esfuerzo que día a día llevan a cabo, así como mantenernos informados en cada momento y realizar videollamadas para poder hablar con ella.

Otra parte buena son las videollamadas de grupo semanales que hacemos toda la familia, es un momento desenfadado, de relax y de saber unos de los otros y de contarnos nuestro día a día y desconectar un poco de tanta información que por momentos llega a ser agobiante.

Me gustaría que este aislamiento nos hiciera reflexionar a toda la ciudadanía y ver que lo importante en la vida es saber valorar a la familia, los amigos y a todo el mundo en general. No valoremos lo material, valoremos lo humano, el respeto por los demás y, lo más importante, el DIÁLOGO y la SOLIDARIDAD. Seguro que haríamos un mundo mejor en vez de tanto odio, rencor y falta de respeto a los demás.

Loli

Galicia