A: Una asociación vecinal de mi barrio, Latina-Carabanchel, en la periferia de Madrid

Gracias por devolverme la fe en la humanidad

Llevan años cuidando, desinteresadamente, de los vecinos más necesitados y ahora con la cuarentena se ha convertido en la distribuidora del banco de alimentos para todo el distrito. Actualmente la despensa solidaria que gestiona la RSP reparte comida a unas 200 familias cada semana. Antes repartían comida un día a la semana, ahora lo hacen a diario, siempre con una sonrisa debajo de sus mascarillas.

Normalmente suelo colaborar muchas con causas, pero siempre sin salir de casa, dibujando, diseñando, gestionando redes… Nunca pensé sería precisamente una pandemia la que me haría salir de casa. Pero pasado el susto inicial y después de insistir mucho en lo importante que era quedarse en casa, sentí la necesidad de salir a ayudar a mis vecinos.

Clara

MADRID