Autocuidado

Estamos en un momento crucial para todos nosotros, donde la rutina cotidiana se ha visto afectada y nos hace replantearnos el día a día. Es cuando el autocuidado empieza a tener una relevancia crucial.

Significa tomar medidas para cuidar de nosotros mismos y de nuestras necesidades con el propósito de fortalecer, restablecer la salud y prevenir una enfermedad.

Comienza con el reconocimiento de que nosotros somos los responsables de nuestro propio bienestar y qeu se extiende más allá del contexto individual para incluir a todos los que son importantes para nosotros: nuestra familia y nuestra comunidad.

Autocuidado físico

Cuidar nuestro cuerpo es una de las maneras importantes del autocuidado personal:

  • Sueño reparador
  • Comer sano y equilibrado
  • Actividad física (rutina de ejercicios, yoga, estiramientos, baile, etc.)
  • Limpiar y reorganizar los espacios de la casa
  • Hacer un spa casero
  • Darte un baño relajante o desintoxicante

Autocuidado emocional

Salud emocional consiste en asegurarte de estar comprometido plenamente con tus emociones. Una mente balanceada y libre de estrés es lo que nos hace más eficientes y productivos.

  • Reforzar la auto-compasión: trátate bien
  • Revisar tu actitud, fortaleza y reforzar aspectos positivos
  • Chequear debilidades y proponerte alternativas a posibles bajones
  • Escribir un diario de sensaciones y pensamientos sin juzgarlas
  • Escribir una lista con cosas de las que estás agradecido
  • Solicitar apoyo psicológico online

Autocuidado social

Conectar con otras personas es necesario para nuestro bienestar. Ayuda a sentir que no estás solo, a sentirte apoyado en momentos vitales complicados, a tomar decisiones con más seguridad, a mantenerte motivado y superar los momentos de flaqueza:

  • Pedir ayuda siempre que la necesites
  • Ser escuchado y expresar tus sensaciones
  • Llamar a tu entorno sea por teléfono o videollamada
  • Transmitir vuestros mensajes de calma, tranquilidad y apoyo
  • Motivar a nuestra familia, pareja, hijos… que todo saldrá bien.

Autocuidado cognitivo

Enriquecer tu intelecto y mantener tu mente entrenada es otra de las modalidades de autocuidado. Sentirte en constante crecimiento y evolución mental favorece la seguridad y confianza reforzando tu autonomía personal:

  • Leer un buen libro
  • Aprender nuevas habilidades: cursos, charlas online, etc
  • Empezar un hobby o pasatiempo
  • Sé creativo y empieza algún proyecto de manualidades
  • ¿Qué tal si apagas el móvil por unas horas?

Autocuidado espiritual

El cuidado personal espiritual se trata de conectar con tus valores y con lo que realmente te importa. Ser congruente con lo que haces y no perder tu núcleo. Vivir la vida con más calma, viviendo el presente:

  • Yoga
  • Meditación
  • Disfrutar del silencio, de una mente tranquila
  • Revisar objetivos, ajustar expectativas y permitirte ser prioridad

Autora: Silvia Gutierrez