A: A la abuela Matilde

Por ser capaz de seguir aprendiendo

A sus 93 todavía es la matriarca que nos enseña a todos que si quieres, puedes.

Le daría las gracias a mi abuela Matilde. Niña de la guerra civil que se ocupó de robarle la niñez, a la que las nuevas tecnologías ya la pillaron muy mayor.

En esta cuarentena con 93 años está siendo capaz de seguir aprendiendo. Habla con sus nietos (ni más ni menos que trece) y con sus 8 biznietos por el móvil. Solo deja que vayan a su casa a llevarle las cosas fundamentales que va necesitando. Eso sí, siempre manteniendo la distancia de seguridad y echando alguna bronca si alguien se acerca más.

El otro día aprendió a hacer vídeo llamadas de WhatsApp con su nieta enfermera. Solo porque quería verme la cara, porque estaba preocupada por mí.

Qué fuerza… Vive sola y a sus 93 todavía es la matriarca que nos enseña a todos que si quieres, puedes. Y aunque a veces se sienta sola, las llamadas desde su teléfono móvil la ayudan a llevar la cuarentena. Ese agradecimiento y esos aplausos sin lugar a duda, en mi caso, son para la señora Matilde.

Sandra

Burgos