A: A Diego

Por hacerme sentir dichoso y afortunado

Agradezco a Diego, mi compañero de vida, que cada día al salir por la puerta al trabajo como sanitario, tiene el don de decir lo acertado para hacerme sentir afortunado. Me ayuda un montón a llevar esta situación y me da mucha fortaleza.

Hola! Soy un TCAE (Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería) del área asistencial de A Coruña. Trabajo en la unidad de Quemados. 

Quiero decir de antemano que soy uno de los pocos sanitarios  que estoy lejos de una unidad Covid. Por su complejidad y riesgo de estos pacientes, mi unidad se ha cuidado mucho y ha estado exenta de pacientes positivos de Covid-19, pero no por ello me siento ajeno al bicho. Es verdad que no he sido uno de esos profesionales que día a día han luchado frente a él con el riesgo que conlleva y el miedo que produce saber que cuando finaliza tu turno, no sabes lo que te llevas para casa. Esa casa en la que esperan confinados tu gente más importante, tus padres, tus hijos, tus nietos, hermanos, ese abuelo vulnerable.

No he estado en contacto con ningún positivo declarado, pero sí he vivido el miedo. He vivido ese miedo continuo de que cualquier paciente o compañero sea un posible riesgo para mí y los míos. Las jornadas laborales se han convertido a algo muy diferente a lo conocido anteriormente. Ese atuendo de astronauta te aleja de lo que es la enfermería. Ves el sufrimiento y el miedo en los ojos a pie de cama de pacientes que por mi especialidad ya están rotos por dentro y por fuera. Puedes consolar, puedes mirar, puedes tocar y hablar, pero son demasiados agentes externos que te impiden dar tranquilidad y transmitirles a los pacientes que todo va a ir bien.

Con los compañeros también ha cambiado todo. Las forma de interaccionar: siempre esa distancia de 2 metros. Ya no hay risas, la complicidad entre nosotros se ha transformado en algo frío. Ahora prima la prudencia y el desconocimiento de lo que pasará mañana. Todos conocemos un compañero que trabajando se ha contagiado, y eso se nos nota a todos en cómo trabajamos y cómo nos relacionamos con los demás.

Poco a poco vamos viendo y escuchando que las UCIS se van vaciando, las Urgencias ya no se saturan y eso nos reconforta mucho. Vamos a salir de esto y hemos dado lo mejor de nosotros mismos. Esto te da fortaleza y ganas de seguir adelante.

En todo este tiempo algo que me ha ayudado mucho ha sido el ánimo que me han mostrado todos los míos . He de decir que cuando comenzó todo esto yo tampoco estaba en uno de mis mejores momentos personales. He tenido recientemente una pérdida de alguien muy importante para mí y cada día que pasa soy más consciente del vacío que ha dejado. Pese a ello, cada día, alguien con un mensaje, una llamada hacía que mis días tuviesen sentido. Estoy rodeando de muy buena gente que saben como hacerme sentir bien. 

No puedo dejar de mencionar a mi compañero de vida Diego. Él día a día, al salir por la puerta al trabajo y a mi regreso, tiene el don de decir lo acertado para hacerme sentir dichoso y afortunado. Decirle que muchísimas gracias y que me ha ayudado un montón a llevar esta situación y que me da mucha fortaleza para paliar la dolorosa situación personal que atravieso .

El mundo está lleno de gente maravillosa y agradecida, gracias a todos ellos. Familia, amigos, vecinos y compañeros que siempre tienen una palabra de ánimo que te hace reconfortar y coger más fuerzas para darte cuenta de que todo esto vale la pena . 

Espero que mi historia sirva a mucha gente a entender que se puede. Que aunque estemos viviendo en un momento complicado, saldremos de esto y más fuertes.

Javi

Galicia